BLOG DE MASCOTAS

¿Por qué los perros comen popó? Motivos y soluciones

La ingesta de popó es normal en los perros, se le conoce como coprofagia canina y es más común en cachorros. Si tu perrito lo hace, no lo regañes o castigues. Aquí te explicamos un poco más de qué se trata este hábito.

 

 

MOTIVOS

 

 

1. Porque huele a comida

 

 

Los perros tienen el sentido del olfato muy desarrollado y pueden identificar la comida que está en su popó. Por ejemplo, si a tu perro le gusta comer la comida para gatos, es probable que se coma su popó.

 

 

2. Por aburrimiento o soledad

 

 

El aburrimiento es una de las causas principales por las que un perro se come su popó. Si se queda solo durante un largo período de tiempo y sin atención, puede que juegue con su propio popó e incluso llegue a comérselo.

 

 

3. Estrés

 

 

El estrés o la ansiedad por separación en perros son otros de los motivos por los que un perro puede comerse su popó.

 

 

4. Hambre

 

 

Los parásitos o los gusanos pueden disolver los nutrientes del sistema del perro, lo que le hacer tener más hambre de lo normal y comerá lo que encuentre a su paso.

 

 

5. Dieta demasiado monótona

 

 

Se estima que si un perro come siempre la misma comida durante toda su vida, se aburrirá y buscará experimentar sabores nuevos cuando tenga la oportunidad.

 

 

6. Coprofagia materna

 

 

Los cachorros comen popó porque imitan y siguen los ejemplos de la madre, que come su papó y el de sus pequeños para mantener limpio su espacio.

 

 

7. Llamar tu atención

 

 

Si ha comido heces delante de ti y tú le has respondido gritando, puede que a tu perro le falte cariño y piense que si se come su popó va a llamar tu atención.

 

 

SOLUCIONES

 

 

1. Para empezar, debes mantener una rutina de limpieza óptima después de que tu perro haga popó. No le des la oportunidad a olfatear y mucho menos a que se lo coma.

 

 

2. Trata de llevar a tu perro con correa para evitar que olfatee o se coma el popó de otros perros.

 

 

3. Un método casero muy conocido es darle de comer pedacitos de piña. Esto hará que su popó cambie de sabor y no se lo coma.

 

 

Si el hábito de tu perro por comer su popó se mantiene y ya intentaste las soluciones que te acabamos de compartir, entonces lo mejor será que consultes con un veterinario.

Dejanos tu comentario