BLOG DE MASCOTAS

Crecer con un perro puede ayudar de muchas maneras a tu hijo

  • Evita enfermedades respiratorias. Un niño que crece con un perro tiene menos posibilidades de contraer alergias comunes o asma. Según estudios, los microbios dentro del polvo asociado a casas con perros puede modular una respuesta inmunitaria y proteger a la persona contra el VRS.
  • Ayuda en el aprendizaje. La presencia de una mascota a la hora de hacer los deberes o aprender algo nuevo ayuda significativamente al niño a sentirse menos presionado. Un animal a su lado le brinda la tranquilidad y motivación necesaria para seguir aprendiendo.
  • Aumenta su sentido de responsabilidad. El niño debe aprender que una mascota no significa solo caricias y juegos, sino también cuidado, alimentación, limpieza, etc. Dependiendo de la edad, darle una o más tareas a tu hijo le enseñará a ser responsable y empático con otros seres vivos.
  • Se ejercitan. Al sacarlo a pasear o mientras juega con el perro, tu hijo estará realizando actividad física en lugar de estar mirando televisión o andar frente al computador todo el día.
  • Disminuye la soledad. Los niños también tienen momentos de tristeza, y no hay mejor compañía en esos momentos que un perro, lleno de amor y alegría para animarlo o escuchar con paciencia. Muchas veces lo único que necesitamos es que nos den cariño sin hacer preguntas y una mascota es el compañero ideal para eso. Además, se ha comprobado que acariciar a un animal reduce el estrés y la ansiedad.

¿No nos crees? Pues estas imágenes de mejores amigos a través de los años hablan por sí mismas:

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