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¿Por qué los perros no pueden comer caracoles?

El consumo de caracoles en los perros puede generar el contagio de enfermedades pulmonares o del corazón. 

Es cierto que no podemos saber qué hace nuestra mascota todo el tiempo en el lugar en el que se encuentre, pero si debemos de prestar atención a la aparición de síntomas después de un paseo al aire libre.  ¿Sabías que existen ciertos riesgos de que los perros coman caracoles? ¡Hoy te lo contaremos todo!

¿Es peligroso que los perros coman caracoles?

Aunque no es algo que suceda con frecuencia, alguno perros comen insectos o animales que pueden encontrar en el jardín. Puede que sea porque tengan hambre, porque les llame la atención o porque estén jugando.

El problema de los caracoles están en que son animales invertebrados y pueden contagiar de enfermedades a las mascotas. Los parásitos que pueden vivir dentro del cuerpo del can también llegan a través de estos animales.

¿Qué enfermedades transmiten los caracoles? 

Si bien no estamos diciendo que el perro enfermará al comer un caracol, debemos procurar que el perro no se acostumbre a ingerir dichos animales. Algunos suelen estar infectados con parásitos que pasarán automáticamente al organismo del can, específicamente al corazón o a los pulmones.

Básicamente son gusanos que pueden transmitir los caracoles o las babosas: el Angiostrongylus vasorum y el Crenosoma vulpis. ¡Y pueden ser perjudiciales!

Angiostrongylus vasorum

Es el causante de provocar el Angiostrongilosis, es decir, el “corazón francés” disminuyendo la producción de plaquetas, causa trombosis, insuficiencia cardíaca congestiva, hematomas, obstrucción de las arterias pulmonares, pérdida de peso y si no se trata a tiempo, puede causar la muerte.

Este parásito pueden encontrarse en otros caracoles. Cuando el perro come el molusco, las larvas se desplazan al ventrículo derecho del corazón y a la arteria pulmonar, donde se desarrollaran.

El can también puede contagiarse de este parásito si ha consumido ranas, ratones o lagartos, que son portadores y pueden infestarse. Su única forma de detectarlo es a través de las heces. El veterinario realiza análisis de sangre, ecografias, radiografias, pero no siempre pueden detectarse los gusanos debido al tamaño.

Crenosoma vulpis

Otra de las consecuencias que puede surgir debido al consumo de caracoles es que pueden transmitir neumonía verminosa ya que se aloja en los pulmones, la tráquea, los bronquios y los bronquiolos.

¿Qué sucede si mi perro come veneno para babosas y caracoles?

Otro problema que se deriva a la presencia de caracoles es que la mascota puede ingerir el cebo o veneno que se coloca para eliminarlos. Este método contiene metaldehído, que es peligroso para el sistema nervioso del can. La intoxicación por cebo suele ser muy común, y puede ocasionar  vómitos, diarrea, babeo excesivo, temblores musculares, convulsiones, hipertemia, jadeo excesivo y aumento de la respiración.

Si el perro presenta algunas de estos síntomas, debemos de acudir al veterinario quien realizará una purga y evitará la deshidratación o alguna consecuencia grave.

Esperamos que la información de haya sido de mucha ayuda, no olvides compartirla con el resto de tus conocidos para que conozcan sobre la ingesta de caracoles en los perros.

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